Si bien es cierto que en el campo del antiimperialismo y el internacionalismo proletario, se ha sabido caracterizar desde el primer momento la naturaleza política y los objetivos de los insurgentes armados que desestabilizan al Estado sirio y tratan de derrocarlo para instaurar un gobierno islámico proclive a los intereses occidentales, y sobre todo israelíes en Oriente Próximo. Como ya denunció con prontitud el Comité Central del Partido Comunista de Siria en su resolución acerca de la agresión imperialista sufrida por su país.
Sin embargo, debido a la censura y el bloqueo mediático por parte de los medios de comunicación de masas en manos de la burguesía de la Unión Europea-Organización del Tratado del Atlántico Norte (UE-OTAN), directamente interesada en una intervención militar en los asuntos internos del pueblo sirio, libre y soberano, ésta situación no es la que percibe la amplia mayoría de la población acerca de lo que allí sucede.




