sábado, 18 de febrero de 2012

Escándalo en Valencia por las cargas policiales contra los jóvenes estudiantes

/Público y Pravda Estado español

Las protestas en Valencia contra la "brutalidad policial" y contra los ajustes emprendidos por la Generalitat en servicios públicos como la educación y la sanidad no cesan; más bien al contrario, van en aumento según pasan los días. Ayer volvieron a ser los estudiantes quienes se concentraron en la capital del Turia para exigir la libertad de los ocho detenidos en las protestas estudiantiles del pasado jueves. Los gritos pidiendo la libertad para los jóvenes se unieron a los de aquellos que reclamaban más dinero para educación y menos para financiar grandes eventos como las carreras de Fórmula 1.

Las protestas, a las que se unieron profesores, padres jóvenes, y diferentes colectivos, se saldaron con otros seis detenidos por "desorden público, resistencia y desobediencia a la autoridad". Dos de ellos, además fueron acusados de atentar contra la autoridad. Las manifestaciones de ayer fueron más numerosas que las de otros días, estimuladas en parte por las imágenes que se divulgaron el jueves a través de las redes sociales de las cargas policiales a menores y estudiantes de bachillerato.

"Es imposible quedarse sin hacer nada. Lo que he visto por internet me parece atroz, policías pegando a niños, pero ¿qué está pasando?", se preguntaba Alfonso, un profesor de un colegio de Valencia que lleva varias semanas concentrándose en su centro educativo contra los recortes de la Generalitat. Los mismos recortes que han hecho que, por ejemplo, en un instituto de El Cabanyal "no haya ni material para los cursos de formación profesional, así que los del módulo de carrocería sólo estudian teoría", explicaba por su parte Pablo González, alumno de ese centro.


Como respuesta a esta situación, y a la terrible actuación policial, cerca de 500 personas se concentraron ayer ante las puertas del Instituto Lluís Vives, epicentro de las protestas desde el miércoles, cuando la Policía dispersó la concentración y, según el testimonio de los jóvenes (la mayoría de ellos menores de edad), "actuaron con dureza, cogiendo a niños en volandas, pegando puntapiés en las piernas y dando puñetazos", según relatan Alberto y Almudena, a la que han denunciado por "desobediencia y desacato a la autoridad". "No hice nada", se defiende, "sólo ayudar a mis dos mejores amigos que estaban a punto de recibir una brutal paliza, la que le dieron a otro chico".

Ayer la concentración llegó hasta las puertas de la comisaría, donde pasaron la noche los detenidos. Allí, un cordón policial de antidisturbios cercó a los jóvenes que acudieron para pedir su libertad e identificó a cerca de cien personas. Además, en ese momento se produjo la detención de otras seis personas. Tras el incidente en la comisaría, los manifestantes acudieron a recibir a los ocho detenidos del jueves, que prestaron declaración ante el juez y fueron puestos en libertad tras pasar 36 horas en dependencias policiales.

A través de las redes sociales, estudiantes o testigos de lo sucedido han dado a conocer diversas fotografías o vídeos donde se aprecia la brutalidad policial, como el arresto de seis jóvenes en la calle Xàtiva, un montaje sobre las cargas y detenciones, o la opinión de un testigo sobre la carga policial.

A su vez, el gobierno indulta a cinco mossos condenados por torturas

Durante los días de protestas estudiantiles y violentas cargas policiales en Valencia, el gobierno, en un guiño a la represión, ha dado a conocer a través de un comunicado del Ministerio de Justicia la decisión de indultar a cinco miembros de los Mossos d'Esquadra que habían sido condenados por torturar a un ciudadano rumano que había sido detenido por error en Les Corts.

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