martes, 27 de noviembre de 2012

España superará los seis millones de desempleados en 2013 y 2014

/El País

El informe semestral de los economistas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre España dibuja un panorama desolador, sin más brotes verdes que el ya conocido: las exportaciones.

Por lo demás, el análisis es un rosario de malos presagios: la recesión se intensificará en 2013, y el desempleo aumentará hasta el 26,9% en 2013 y solo bajará una décima en 2014, superando de largo por tanto los seis millones de parados. El país pagará además “el peaje del ajuste fiscal, una demanda más débil por parte de sus socios y las difíciles condiciones financieras”. El Gobierno no podrá cumplir sus objetivos de déficit, que solo caerá gradualmente, ya que el PIB disminuirá el 1,4% casi el triple de lo que afirma el Gobierno (-0,5%). Además, la deuda no dejará de aumentar, llegando al 97,6% del PIB en 2014.

La peor parte se la lleva el mercado laboral. Las previsiones de la OCDE apuntan a que el desempleo cerrará 2012 en el 26,3%, lo que, con la población activa actual, ya supondría superar el listón de los seis millones de parados. Pero aunque se evitase ese nivel en este trimestre, el paro seguirá subiendo el año que viene, cuando tanto la tasa media como la de cierre de año serán, según los cálculos de la OCDE, del 26,9%, ya claramente por encima de los seis millones de parados. En 2014 las previsiones del organismo apuntan a una reducción mínima del desempleo, que caería al 26,8% en media anual y al 26,6% al cierre de año.

La OCDE incurre y certifica todas las contradicciones de las recetas neoliberales que desde hace años prescriben salvajes recortes del sector público y austeridad a discreción. El informe afirma que “el ambicioso plan de consolidación presupuestaria es apropiado y necesario para devolver confianza”, asume que el Gobierno tomará medidas de ajuste por el 2,7% del PIB en 2013 y por un punto de PIB en 2014, y concluye que el débil crecimiento impedirá cumplir los objetivos de déficit incluso en 2012, cuando prevé que se sitúe en el 8,1% del PIB, claramente por encima del objetivo del 6,3% incluso si se descuenta un punto asociado a las ayudas a la banca. Y explica así la cuadratura del círculo: “Se espera que la consolidación fiscal tendrá efectos más profundos de lo normal sobre el crecimiento en un ambiente de restricción del crédito, lo cual desaconseja tomar medidas suplementarias para cumplir los objetivos nominales, especialmente si el crecimiento es más débil de lo previsto por el Gobierno”. En ese caso, señala la OCDE, es mejor dejar actuar a los estabilizadores automáticos (menores ingresos y mayores gastos asociados a la crisis) aunque se incumplan las metas de déficit.

Los economistas del organismo con sede en París creen que la economía española continuará cayendo en 2013, y podría haber una suave recuperación en 2014, del 0,5% del PIB. La OCDE subraya, en todo caso, que España no podrá cumplir los objetivos de déficit a corto plazo, pero cree fundamental que el Gobierno detalle un plan con las medidas para cumplir los objetivos a medio plazo y las cumpla plenamente. Los economistas del organismo calculan que, tras el 8,1% de este año, el déficit será del 6,3% en 2013 y del 5,9% en 2014, el año en el que el Gobierno español se ha comprometido a situarlo por debajo del 3%.

El estudio aconseja al Gobierno español seguir la senda de las reformas estructurales para volver a crecer, aunque matiza que está por ver si las reformas del mercado de trabajo y de los convenios colectivos “son realmente efectivas”. Además, aconseja reducir el fracaso escolar y mejorar el acceso a la educación superior para cuidar el crecimiento a largo plazo.

En la parte positiva, la OCDE señala que España ha mejorado la "competitividad", lo que ha producido avances en la cuotas de mercado para las exportaciones, que siguen siendo fuertes fuera de la Unión Europea. El informe celebra que la balanza comercial se sitúa en positivo por primera vez desde 1998, reduciendo la brecha desde un 10% del PIB en 2007 hasta el actual 2%.

Las proyecciones del organismo para España dependen, en todo caso, de que el Gobierno continúe recapitalizando los bancos viables y cerrando los no viables, “lo que ayudará a un gradual retorno del crédito sano”. Las necesidades de capital del sistema bancario, según el examen realizado por Oliver Wyman, están en torno a los 54.000 millones para un escenario desfavorable, recuerda la OCDE, lejos de los 100.000 millones pactados en la línea de crédito europea. El informe recomienda también poner el acento en la reforma bancaria “según lo planeado”, y aconseja que los tenedores de deuda de los bancos nacionalizados “absorban las pérdidas”.

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